No es lo mismo jugo de fruta que agua de fruta. Por ejemplo, cuando pides un jugo de fresa esperas un vaso lleno de un espeso líquido magenta rojizo (ni fucsia ni rojo) o rojo amagentado, con una textura bastante gruesa, que al tomarlo casi sientas que puedes morderlo. Pero cuando pides agua de fresa te esperas un líquido rojizo bastante diluido y casi traslúcido, con una textura muy parecida a la del agua pero con un leve sabor a fruta.
Estoy segura de haber pedido jugo de fresa y de haber sido bien explícita con mis palabras; quería jugo pero me dieron agua. Creo que no fui escuchada y me siento frustrada porque no es esto lo que quiero, sin embargo me quedo callada y me lo tomo.
¿Por qué? no debería aceptar algo que no pedí. Debería reclamar y pedir que me traigan lo que quiero, esas son las condiciones del trato, yo pido tú me traes o en diferentes condiciones tú pides y yo te traigo lo que me pediste y no lo que me de la gana; porque si llego a traer algo diferente a tu solicitud lo vas a devolver, no lo vas a querer y está bien porque ése fue el trato.
De modo que tengo que devolver el agua de fresa y pedir que me traigan mi jugo. Y sin derecho a pataleo, ¡Punto!
¿Será que no lo pedí bien?


No hay comentarios:
Publicar un comentario