Es impresionante como sólo un gesto puede hacer que el mundo entero se rinda a tus pies, o al menos las personas que están a tu alrededor. El ego muchas veces hace que los hombres se pierdan en sí mismos, en un mundo inventado que termina siendo triste y solitario, porque al fin y al cabo es un mundo para una sola persona, un mundo unipersonal.
En el momento en el que paró las entrevistas para dedicarle un par de canciones a las fanáticas que habían venido a verlo desde lejos, justo en ese momento, quedó claro por qué él es lo que es. Más que acordes, más que un par de letras conjugadas en versos, Antonio Orozco es la música que le regala a quienes quieran escucharlo.
Transparente como el agua cristalina de Los Roques, la cual confiesa que quiere conocer, canta acompañado de su guitarra una de las letras más hermosas y dolorosas que se encuentran en su repertorio: “Devuélveme la vida”. Más tarde, en la entrevista diría al respecto de sus composiciones que las vivencias más dolorosas han dado sus frutos en forma de canción y que de hecho, para bien o para mal, las mejores nacen de ése tipo de experiencias.
No importa de dónde viene, ni qué tan conocido es allá, al lugar al que se dirige es en muchos sentidos un territorio desconocido. Sin embargo esto lo hace más interesante. Pospuso por varios años la visita a su destino, pues quería dedicarle un tiempo significativo, si no tenía el tiempo suficiente para hacer las cosas bien, mejor no hacerlas. Decidió esperar cinco años. Ahora se encuentra en Latinoamérica por tiempo indefinido, donde pocos los conocen por lo que es en España, pero de seguro muchos quedarán prendados por lo que será en, como él la llama, América.
Mientras transcurrían los pocos segundos ingratos que regalaba el tiempo, Antonio demostraba su pasión por lo que hace, su interés por la realidad de cada país que visitaría. No quiere mantenerse al margen del entorno, quiere hablarles -o cantarles- a las personas que lo escuchan y no abstraerse en su mundo unipersonal, porque al final de cuentas, se debe a sus fans. Lo más importante de todo es que estas cosas no las hace por compromiso, sino porque las siente.
Es mucho lo que podría decirse de este artista envuelto en letras, sentimientos, realidades, corazones; envuelto en canciones. Disfruta de una buena charla, de las preguntas abiertas, de la oportunidad de mostrarse al mundo pero sobretodo de ser él mismo. Su voz tiene la marca de su patria, pero lo que expresa se entiende en todo el universo. Antonio Orozco canta desde el alma y eso, seguramente, lo mantendrá fiel a sí mismo y lleno de éxitos.
“Algunos decimos las cosas a través de las canciones, otros a través de la pintura, los más valientes dicen las cosas a la cara, pero hay muchos que simplemente no las dicen…” Antonio Orozco.